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5 formas en las que el COVID-19 cambiará la cultura organizacional para siempre

El cambio repentino crea una oportunidad para el crecimiento y el cambio.

Para muchos de nosotros, las últimas semanas han estado llenas de incertidumbre, miedo o batallas de salud. Si bien no está claro cuándo volverán las cosas a la normalidad, cada vez es más evidente que la pandemia está acelerando algunas tendencias a largo plazo que estaban en progreso. Sin duda, esto tendrá efectos duraderos en la cultura de nuestras organizaciones.

La colaboración es la nueva “normalidad “

En un instante, pasamos de la vida real, la colaboración humana y la comunicación a través de componentes electrónicos a una colaboración y comunicación exclusivamente virtual, asistida por tecnología. Este cambio es tan significativo como repentino.
La colaboración y la comunicación en persona usualmente son confidenciales entre las partes. Las identidades de los interlocutores o colaboradores tienden a ser conocidas y las interacciones a ser secuenciales, es decir, los participantes se turnan para hablar uno tras otro.
La colaboración y la comunicación virtual, por otro lado, proponen atributos diferentes. Tienden a ser públicas, los interlocutores o colaboradores pueden elegir mantener su identidad en el anonimato y la colaboración tiende a ser más secuencial. En otras palabras, nuestras comunicaciones y colaboraciones son cada vez más fluidas y también más eficientes.

La “separación imaginaria” entre el colaborador y su familia se ha desvanecido

Mientras trabajamos desde casa, es posible que nos hayamos dado cuenta de lo felices que son nuestros compañeros y clientes cuando comparten una foto trabajando con sus hijos o mascotas Es como si finalmente salieran de su caparazón. Un punto positivo de esta crisis es que finalmente es posible presentarse por completo.
El trabajo se ha convertido en personal y los espacios personales se han convertido abiertamente en espacios de trabajo. Nuestros hijos siempre han estado presentes en el fondo de nuestras mentes; ahora, aparecen en el fondo de nuestras videoconferencias. En otras palabras, es difícil saber dónde termina lo personal y comienza lo profesional. En consecuencia, ya no tenemos una separación ficticia entre el colaborador y su familia. Se siente liberador.

La edad y la experiencia laboral como base para ascender son obsoletas (anticuadas).

En el pasado, los colaboradores senior eran los primeros en ser promovidos a roles de liderazgo. Pero cuando trabajamos virtualmente, se desvanecen las jerarquías. El traje no importa tanto y los zapatos probablemente no importen en absoluto. ¿Quién puede verlos? Y, entonces, es difícil ver las canas o juzgar la edad de alguien. Su productividad, rendimiento e impacto son visibles y son lo que importa. Se vuelven primordiales.
Estas cosas pueden, o no, correlacionarse con la edad o la experiencia laboral. Esta crisis ha permitido que muchas personas que normalmente se pasan por alto y se dan por sentado, brillen y lideren. Confiar en la edad o la experiencia laboral como base para ascender es obsoleto (anticuado). Sin duda, estos factores ya no influirán en el potencial de liderazgo de un colaborador.

Cultivar una cultura de agilidad se ha convertido en un factor esencial para la operación de negocio

En el pasado, hemos hablado acerca de "trabajar desde casa" o "trabajo remoto". Últimamente, hemos comenzado a hablar de "trabajar en cualquier lugar". Después de todo, trabajamos en diferentes lugares hoy. ¿Por qué debería importar la ubicación? Hemos trabajado en aeropuertos, estacionamientos, hoteles, aviones, varias oficinas, salas de juntas, automóviles y muchos otros lugares extraños. ¿Por qué no simplemente llamarlo "trabajo"? Si tenemos una conexión, ¿a quién le importa la ubicación? Es mucho más interesante y relevante discutir la productividad, rendimiento e impacto que la ubicación. Al cambiar este enfoque con esta crisis global, cultivaríamos la cultura de la agilidad como un factor esencial para la operación de las empresas.

La sostenibilidad es una ventaja competitiva para cualquier negocio

“Olga, las pequeñas empresas están sufriendo. ¿Sabes que algunos de nuestros clientes pueden requerir ayuda? Mis colaboradores vinieron a mí y me pidieron que nos renovemos”. Esta es la nueva normalidad. Los mejores talentos buscan empresas que prioricen la sostenibilidad y hagan lo correcto. El pago del salario es lo mínimo esperado. Buscan que las organizaciones hagan lo correcto para los colaboradores, los clientes y el mundo que los rodea. Evalúan la misión, equipo y acciones. Aquellas que se queden cortas serán dadas a conocer en persona, en las redes sociales u otros foros públicos. Por lo tanto, la sostenibilidad es una ventaja competitiva para una empresa hoy.

Estamos viviendo una crisis que desafía para siempre la forma en que hemos estado haciendo las cosas. De un momento a otro, lo convencional ya no era posible y las cosas que eran impensables hace unas semanas se han vuelto normales.
Un cambio tan repentino crea una oportunidad para el crecimiento y el cambio. Las empresas se han visto obligadas a realizar cambios que antes no creían que valieran la pena. Aprovechemos al máximo este momento y asegurémonos de que una vez termine esta crisis, estemos más sólidos de lo que estábamos cuando empezó.

Por: OLGA V. MACK